Dicen que todo el mundo tiene secretos, pero no hay secretos para uno mismo, para tu alma y corazón, es el único que sabe con toda certeza cada sentimiento que encubre tu cuerpo. Y también existe batalla entre la razón y el corazón, la más dura guerra interior... esos sentimientos que sabes que no quieres sentir pero que irremediablemente existen y te ahogan por dentro, aunque el exterior este cubierto por una brillante sonrisa.