jueves, 21 de febrero de 2013

Amar no es fácil.

De niñas siempre soñamos con un príncipe azul, como en los cuentos de Disney. Siempre con un final feliz. Y creemos que es real cuándo simplemente es pura ficción. Queremos tener un amor de película, que todo sea bonito, romántico, especial. Sentirnos princesas a su lado. Nos gustaría tener esos abrazos todos los días, esa sonrisa tan especial que tan sólo el tiene, besar esos labios con dulzura y pasión. Nos gustaría verle a nuestro lado todas las mañanas, y poder acariciarle la cara mientras duerme, contemplarle. Dormir entre sus brazos, que nos llame un día sin razón simplemente para decirte "Buenos días". Que te despierte a besos, te prepare el desayuno, o simplemente que te deje un "Te amo" en la cocina.

Deseamos vivir nuestro primer amor, disfrutarlo al máximo, que todo sea perfecto. Y cuándo llega todo es bonito, entregas todo lo que puedes y más, estás ilusionada, sonríes en todo momento sin un motivo aparente. Simplemente eres feliz. Pero amar no es solo estar en los buenos momentos. Es estar en los malos, al lado de esa persona. Es entenderla, comprenderla y ayudarla. Escucharla y darle un abrazo cuándo ya no sepas que más decirle. Es buscarla, desearla, echarla de menos. Es decirle un "Te quiero" cuándo se enfade. Es querer estar al lado de esa persona aunque esté malhumorado. Muchas veces te sentirás impotente, mal, frustrada, con ganas de perderte de este mundo. Otras te sentirás con ganas de hacer cualquier tontería con tal de verle sonreír. Otras tu orgullo aparecerá e intentarás ignorarle, pero poco después vuelves a caer. En ocasiones te entraran bajones, porque además tu también tienes problemas. Otras te morirás por ir a su casa, abrazarle, darle la mano y no soltarla. Amar es ser paciente, ponerte en la situación de la persona que quieres, es hacerte a un lado cuándo necesite estar solo. Incluso esperar en la puerta de su habitación por si te necesita. Amar es "soportar" al otro.

De pequeñas creemos que el amor es fácil, pero es muy difícil. Siempre aparece algún problema que hay que superar unidos, amar es eso, superar de la mano cada bache que se cruce en ese camino. Ser fuerte, y darse cuenta de que vale más la persona que está a tu derecha que tu propio orgullo. El amor es bonito, aunque a veces es duro, pero merece la pena. Cuándo pones la balanza pesan más los buenos momentos que los malos. Y por cada lágrima que has derramado, él te ha sacado miles de sonrisas.

miércoles, 20 de febrero de 2013

Ocho palabras.

Recuerdo esa frase tan preciosa que me dijiste hace poco, casi como un susurro, mientras me tenías entre tus brazos, mientras acariciabas mi barriga con tus manos. Fueron ocho simples palabras que me sacaron la mayor sonrisa del mundo. Esas pequeñas cosas que haces son las que llenan mis días de luz. Te quiero.

lunes, 18 de febrero de 2013

Little Princess.

Soy pequeña. De tamaño, aunque no de corazón. No llegaré a los lugares mas altos. Tampoco podré ser jugadora de baloncesto. Ni siquiera llegaré a coger la vajilla del armario de mi cocina. Y es muy posible que me pierda fácilmente entre la multitud de un concierto. 

A veces, cuándo paso tiempo sin ver a alguien me dicen: "Has crecido", quizás lo dicen enserio o puede que en broma. Pero me encanta ser pequeña. Todo el mundo te trata como una niña, y te da mucho afecto. Te protegen como si fueras tan valiosa como un diamante. Y, ¿esas veces que él te llama "Pequeña"? Lo bien que suenan esas siete letras entre sus labios. La dulzura corre por tus venas, incluso te sonrojas. Te sientes tonta, pero feliz, muy feliz. Mucha gente se queja por ser pequeña, pero, ¿por qué no vemos lo bueno de las cosas?


Dicen que las mejores esencias están en los frascos pequeños. ¿Y por qué no puede ser verdad? No importa la altura, ni tampoco la distancia que te separa de tu objetivo. Hay escaleras por las que poder subir, también está el, que con solo una sonrisa puede hacer que toques el cielo con tus manos. ¿Ves la luna? Es posible que la veas demasiado lejos, fuera de tu alcance. Pero puedes alcanzarla. Ni siquiera hace falta unos altos tacones. Mientras tus pies tocan la tierra, puedes estar sintiéndote en el cielo. Sólo cierra los ojos, y deséalo con todas tus ganas. No voy a decir que me gusta ser una "enana", porque simplemente me encanta. Me encanta que pueda abrazarme y rodearme por completo con sus brazos. Me encanta que me susurre un "Buenas noches pequeña" al oído.  Me encanta ver el mundo desde abajo, es mucho más bonito. Me encanta poder acurrucarme tanto como si tuviese tres años. Adoro ser su niña pequeña, pero lo que más me gusta, es ponerme de puntillas para llegar hasta sus labios.